Sobre mí

Damián Ruiz

Barcelona, Noviembre de 1964

Director del IPITIA, Institut Psicològic Internacional de Barcelona

Licenciado y Postgraduado en Psicología por la Universidad de Barcelona.
Máster en Psicología Analítica por la Universidad Ramón LLull de Barcelona.
Miembro del COPC (7884) – Colegio oficial de Psicólogos de Cataluña y de la FEAP (Federación Española de Asociaciones de Psicoterapia).
Analista junguiano (miembro de la IAAP – International Association for Analytical Psychology).
Fue profesor asociado de la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona.
Es profesor del postgrado de Psicología Analítica.
Autor de varios libros de psicología, teatro y narrativa, articulista en diferentes medios de comunicación, actualmente en un diario de tirada nacional.

 

Mi vocación por la psicología nació a partir de la lecturas de las novelas de Agatha Christie y de toda la saga de Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle que despertaron, ya de muy joven, mi curiosidad por la psique humana. 

Posteriormente el cine de Federico Fellini (1920-1993)  desarrolló en mí lo que sería el germen de una cosmovisión que me haría entender la existencia humana como un juego de arquetipos, como un lugar en el que cada uno asume un rol principal y lo actúa con más o menos habilidad, y de ahí la importancia de permanecer fiel a la propia esencia.

Y todo ello previo al encuentro de la teoría psicológica de Carl G. Jung (1875-1961) quien a partir de la lectura de “El origen de las psicosis” cambió mi perspectiva sobre “lo humano” en toda su dimensión.

Quiero anotar un hecho significativo, fui un joven profesor asociado de la facultad de psicología y finalizado un curso lectivo el jefe del departamento me ofreció la continuidad con la condición de hacer un doctorado en “cognitivismo duro”.

Si hay algo que esté alejado intelectualmente de mí es eso, el “cognitivismo duro”. Tengo una visión trascendental de la existencia, creo que la genética es más poderosa que el ambiente y que los aspectos inconscientes lo son mucho más que los conscientes. Y todo esto lo creo desde mis años de estudiante, y con esta visión es imposible ser un cognitivo-conductual, línea que respeto, como no podría ser de otro modo, pero que no comparto.

Pero si bien me interesa la psicología profunda, mi carácter práctico, directo y resolutivo me ha llevado a desarrollar una forma de trabajo que vincula los aspectos inconscientes de la psique con propuestas, pactadas, a realizar en la vida del paciente que movilicen aspectos tanto instintivos como emocionales (actividades deportivas, creativas, etc.).

En el caso del trastorno obsesivo trato de averiguar el desencadenante del miedo que bloqueó el desarrollo de la auténtica personalidad llevando a un grado de ansiedad elevado y su manifestación obsesiva y/o compulsiva.

En las adicciones, no me baso ni confío en la voluntad del paciente, sino en llevarlo a un punto en que sienta un profundo rechazo por su conducta adictiva mediante un trabajo terapéutico de toma de conciencia y cambio de estilo de vida.

Mi propuesta terapéutica es absolutamente racional, no hay ningún salto al vacío ni creencias que no correspondan con la lógica, y se basa en el estudio teórico tanto de la obra de Jung como de la etología, las obras, entre otros, de Th.Millon o A.Lowen o de la psicobiología.

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